En la Misa realizada en Punta de Los Llanos el 1 de agosto, por los 50 años del martirio de Monseñor Angelelli se ofreció un cuadro pintado por el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel.

Quien trajo el regalo fue Claudio Fuentes Lizana, Licenciado en Relaciones Internacionales con estudios en Ciencia Política, Historia y Religión. Trabaja en el Colegio Santa Ethnea de las Hermanas de la Misericordia, en la Aldea Jóvenes para la Paz del Servicio de Paz y Justicia en Pilar y también en el Hogar de Cristo, actualmente es director del Centro Barrial María de Guadalupe.
Le preguntamos cómo conoció a Pérez Esquivel y el proceso del artista para la realización del cuadro.
La relación con Pérez Esquivel

Conocí a Adolfo Pérez Esquivel hace más de 10 años en un almuerzo al que fuimos invitados como Defensoría del Pueblo de Pilar en la sede de la Aldea y compartimos con él por primera vez allí. Después comenzó un vínculo que se transformó en militancia y trabajo en el Servicio de Paz y Justicia y en la Aldea Jóvenes para la Paz.
Así comenzamos a conocernos y compartir muchos momentos, espacios, encuentros, jornadas, actividades y forjando un vínculo que me regaló la posibilidad de acompañar el proceso de esta obra tan importante y vivir la Pascua Riojana en el 50 aniversario.

La misión que le pidió Pérez Esquivel y la gestación del cuadro por los 50 años de los mártires
Hace dos años, más o menos, Adolfo me encomendó la tarea de buscar iglesias donde poder donar obras que sirvan para el pueblo, sus caminos por la dignidad y los derechos humanos y fuimos emprendiendo ese camino.
En diciembre del año 2025 vimos un video del Obispo Dante Braida anunciando el comienzo del año jubilar por los 50 años de los mártires riojanos y le propuse a Adolfo enfocar la tarea en una obra que tenga que ver con Enrique, Wenceslao, Carlos y Gabriel y él aceptó con mucha alegría.
Después de mucha actividad en los primeros meses del año en curso y con motivo del 50° aniversario de la última dictadura cívico militar, comenzamos el proceso para que Adolfo pueda realizar esta obra Mural que se llevó a cabo durante varios meses.
Lo que el cuadro muestra

Lo que quiso simbolizar Adolfo fue la multiplicación de los panes y los peces, el milagro que hizo Jesús con sus discípulos y el Pueblo. En la escena están los cuatro mártires con los cuales lleva a cabo la multiplicación, son protagonistas y también hay personas del pueblo. Hay mujeres que representan el trabajo cotidiano, la lucha por cuidar la vida, las infancias muchas veces no reconocidas. Los trabajadores, hay un hombre mayor que es un trabajador que representa también a las personas que incluso siendo jubiladas tienen que seguir trabajando para sobrevivir. También están representados los niños y niñas, las infancias; que están en vulnerabilidad que a pesar del paso del tiempo siguen no estando en el centro de la vida de la comunidad y corren riesgos ante el flagelo de la droga, de la falta de proyecto de vida, de oportunidades y la vulnerabilidad incrementa en tierra fértil todas estas cuestiones. El cuadro evoca la comunidad organizada: el compartir el pan, el milagro de compartir, la necesidad de multiplicar los panes y los peces ayer, hoy y siempre para que nadie sufra el hambre y nadie pierda la libertad en la Argentina de hoy. Es un cuadro que así como el Paño de la Resurrección, quiere inspirar a cada uno, a cada una, a tomar la tarea que le corresponde para hacer actual esa multiplicación de los panes y los peces.
Tiempo de realización
La obra comenzó a realizarse a mediados de abril de 2026, porque es una obra grande, tiene aproximadamente 2 metros de ancho por 1,50 m de alto. Es un mural hecho en lienzo, tela y pintado con óleo. Primero fue dibujado con lápiz, lo que llevó varios días porque Adolfo iba componiendo la obra, viendo dónde colocar cada persona, la composición de distintos elementos que iban buscando dar una centralidad al mensaje de la obra, que es la multiplicación de los panes y los peces junto a los Mártires Riojanos, Jesús con ellos y el Pueblo, que simboliza la Pascua riojana.
La obra fue desarrollada a lo largo de todos estos meses y fue finalizada alrededor de fines de julio, la semana previa al comienzo de las actividades en relación al asesinato de Angelelli.
Durante todo ese tiempo fuimos hablando con el Obispo Dante Braida, que nos acompañó en este proceso y facilitó que pudiéramos venir hasta la Rioja y así vivir esta Pascua Riojana.
El mensaje del cuadro
El mensaje detrás de la obra tiene que ver fundamentalmente con los mártires y con Jesús, con lo que el Evangelio dice: el que quiera ser el primero, que se haga servidor; la multiplicación de los cinco panes y dos peces, la iglesia martirial, la semilla de trigo que cae en tierra y muere para dar vida. Es la buena noticia del evangelio lo que quiere reflejar esta obra para que cada uno, cada una de nosotros sepamos al verla que ahí está la esperanza, en entregar nuestra vida al amor al prójimo como a uno mismo, que es la gran invitación de Jesús y hacerlo en comunidad, porque como decía dice nuestro querido Papa Francisco, nadie se salva solo y tenemos que construir una iglesia en la que estén todos, todos, todos.
La vivencia de Claudio en la fiesta de los mártires
Mi sentir es de una gratitud enorme, de un regalo de Dios. Estoy muy agradecido con Adolfo Pérez Esquivel, quien confió en mí para esta obra tan importante. Es un original que quedará como regalo para la diócesis de La Rioja, especialmente para la catedral, para el pueblo riojano y el pueblo de Dios. La invitación es a que esta obra pueda multiplicarse en la Iglesia de La Rioja y de toda la Argentina, que se puedan realizar copias y sirva para difundir la vida y la obra de los Mártires Riojanos, que tanto bien le han hecho a nuestro pueblo y tanta fecundidad siguen manifestando hoy.
Conocer La Rioja
Para mí, conocer La Rioja y vivir esta Pascua riojana ha sido una experiencia de profunda conversión, de mucha emoción y de gran gracia, que me seguirá ayudando a transformar mi corazón para servir al prójimo, amarlo como a mí mismo, construir el reinado de Jesús y reconstruir su Iglesia en medio de todos nosotros.
La Diócesis de La Rioja
Estoy infinitamente agradecido con la diócesis de La Rioja, con el obispo Dante Braida y con todos los hermanos y hermanas con los que me encontré en este tiempo, con quienes forjé amistad y con los que seguramente seguiremos trabajando juntos por el bien de nuestras comunidades, del pueblo argentino y latinoamericano. Les mando un abrazo muy grande de paz y bien a todos, y que Dios y la Virgencita de Guadalupe los bendigan mucho.
¡Gracias Claudio por el regalo que nos trajiste y por tu persona al servicio de la Iglesia!










