Monseñor Jorge Lozano es el Obispo de San Juan y presidente de la Comisión Episcopal de Comunicación Social. Lo convocamos para que nos cuente sobre Monseñor Angelelli. Aquí su testimonio
Yo empecé el seminario en 1975, así que durante la muerte de Angelelli estaba en segundo año. En aquel tiempo los medios de prensa estaban bastante amordazados, cuidados, así que no era mucho lo que se publicaba, pero de voz en voz, de boca a boca, nos íbamos enterando tanto de las tareas pastorales que desarrollaba Monseñor Angellelli, de su clara adhesión al concilio Vaticano II y de su cercanía con los más pobres en La Rioja. Después que él fue asesinado pudimos acoger un poco más de sus predicaciones que iban llegando de una manera bastante casera.
Como obispo me enseñó su cercanía a los pobres, su claridad en la adhesión a la renovación en la catequesis y todo lo que implicó el Concilio Vaticano II, los documentos de Medellín. Pudimos ver en él un obispo generoso y a su vez también con un claro apoyo a todo lo que tenía que ver con las enseñanzas del Magisterio a nivel continental.
A 50 años de su martirio percibo que ha crecido enormemente su figura. En estos últimos años hemos logrado conocer más sus escritos, su obra, su trabajo y el contexto en el que él desarrolló su ministerio episcopal y su fidelidad hasta dar la vida. Esto es lo que puedo recoger como enseñanza y a su vez también es un aliento para todos en el poder ver un modelo de santidad cercano a nosotros geográficamente y en el cariño y compartiendo el mismo Espíritu Santo en la misma Iglesia.









