Bajo el lema “Puentes fraternos hacia el Bien Común”, la Pastoral Social de la Diócesis de La Rioja llevó a cabo el Segundo Encuentro de Dirigentes en las instalaciones del Colegio Pío XII. La jornada reunió a representantes de distintos ámbitos de la vida social, política, gremial y comunitaria para reflexionar sobre la realidad provincial y ejercitar una metodología de diálogo capaz de reconocer al otro y construir consensos.
Esta iniciativa surge como un fruto directo de la Semana Social celebrada a comienzos de mes en Córdoba y responde a la necesidad de consolidar espacios permanentes de encuentro y trabajo en red en el territorio riojano.
La apertura estuvo a cargo del obispo diocesano, monseñor Dante Braida, quien compartió la oración inicial y presentó el marco del encuentro. Seguidamente se desarrolló el panel central “Puentes fraternos hacia el Bien Común”, integrado por monseñor Braida, Roberto Romero, Alejandro Gross y Marisol Maldonado.
La exposición puso en diálogo la pregunta sobre cómo edificar el bien común desde cada responsabilidad concreta, iluminando el debate con los principios fundamentales de la Doctrina Social de la Iglesia: la dignidad intrínseca de la persona, la participación, la articulación entre el Estado y la sociedad civil, el valor del trabajo y el rol central de las familias e instituciones.
Durante el trabajo grupal —desarrollado mediante la metodología de la Conversación en el Espíritu— los participantes identificaron los principales desafíos de la provincia: la generación de empleo digno, el fortalecimiento de la salud y la educación, el acceso a la vivienda, la inclusión de adultos mayores y la atención de problemáticas complejas como las adicciones, la burocracia, el individualismo y los riesgos de la tecnología.
Diálogo, diversidad y conversión personal
En la síntesis final, monseñor Dante Braida valoró la pluralidad de miradas presentes y remarcó que la diversidad no debe ser un obstáculo, sino una riqueza para la construcción comunitaria. El prelado enfatizó que la búsqueda del bien común exige un proceso de revisión personal e institucional: “Todos tenemos que cambiar algo o morir a algo para construir el bien común. Ninguna persona ni ninguna institución puede realizarse sola; necesitamos alianzas, vínculos y la capacidad de reconocer tanto lo que aportamos como lo que recibimos de los demás”.
El encuentro concluyó con el compromiso de dar continuidad a estos canales de diálogo, reafirmando que construir puentes no implica anular las diferencias ni pensar de la misma manera, sino aprender a caminar juntos y asumir responsabilidades compartidas al servicio del pueblo riojano.
















