Carlota Morales de Siusia, mujer riojana que desde siempre estuvo unida a San Nicolás nos cuenta su testimonio
Soy promesante desde que me acuerdo, yo tengo 80 años. Desde que me acuerdo, muy chiquitita, porque mis padres me traían. Yo soy Nicolasa también. En mi familia es así, todos son Nicolás.

Mi hijo es Nicolás también. No sé de qué año, pero de toda la vida vinimos a la fiesta del Tatita San Nicolás. Cada vez que vengo al Tinkunaco es un alimento que ya tenemos para todo un año duro que dejamos y que esperamos con esperanza el futuro de que va a ser mejor.
Cada Tinkunaco es diferente, cada uno tiene algo inexplicable, cada uno tiene una experiencia especial, un sentimiento especial; Y toda mi vida le he hecho promesas a San Nicolás.
Y yo sin duda transmito lo que recibí. Soy un producto de una promesa para que mi madre tenga una hija mujer después de cuatro varones. Así que me llamo Nicolasa también. mi vida no se entiende sin San Nicolás.
Nosotros cada vez que viajamos, aunque esté cerrada la iglesia, pasamos por acá. Cuando salimos y cuando volvemos. También mi madre, mi hermana. Para nosotros es el Tatita San Nicolás.
San Nicolás nos pide que seamos más fraternos y que seamos más prójimos con los necesitados. Que nos hagamos ver más como cristianos y que seamos agradecidos con él.
¡Gracias Carlota por tu testimonio!











