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Con gratitud y esperanza Milagro despidió al P. Rubén y recibió al P. Gustavo

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El Jueves 28 de mayo de 2026 en un clima de profunda emoción y espíritu sinodal, la comunidad de la Parroquia Virgen del Rosario del Rosario del Milagro celebró la Santa Misa donde el Padre Gustavo de la Puente asumió como administrador parroquial y despidió al Padre Rubén Cruz.

Toda la Comunidad destacó la cercanía fraterna del Padre Rubén, los pequeños grandes gestos con cada uno, la atención a los más frágiles lo que hizo de él en este tiempo en Milagro “Un Pastor con olor a oveja” y así lo manifestaron con lágrimas agradecidas.

La Eucaristía fue presidida por el obispo diocesano, Mons. Dante Gustavo Braida, junto a los sacerdotes de los Llanos Riojanos.

El P. Gustavo llegó acompañado por el  diácono Luis Martínez y el Equipo Pastoral de la Parroquia “El Salvador” de Chamical, con quienes iniciará este nuevo camino pastoral.

«Hacer un nuevo camino juntos”

En su homilía, Mons. Dante partió del Evangelio del ciego Bartimeo para hablar de la escucha como primer gesto de amor. Jesús primero escuchó los gritos y después la necesidad, remarcó. Y animó a la comunidad: “Tenemos que hacer un nuevo camino juntos, siendo corresponsables y viviendo la sinodalidad”.

El obispo subrayó que la evangelización debe ser integral: “No basta con el pan o el techo. Una persona se siente llena cuando es parte de una comunidad que la quiere y experimenta el amor de Dios”. Por eso insistió en que «no es bueno que pocos hagan mucho, sino que muchos hagan lo que tienen que hacer”, para compartir la carga de la misión.

La celebración fue también una acción de gracias por los casi dos años de servicio del Pbro. Normando Rubén Cruz. Mons. Dante agradeció su pastoreo: “Caminaste mucho acá, entregaste a Dios tu sacerdocio y también los padecimientos. Lo hiciste con esa cercanía de Jesús a la gente”.Y le recordó: “Aquí tenés una familia. Sos parte ya de este caminar”.

Junto al P. Gustavo trabajará  junto al diácono Luis Martínez, quien reside con su familia en Chamical, además de religiosas, laicos y el Equipo Pastoral de la Parroquia “El Salvador”.

“Vamos a una experiencia de corresponsabilidad. El sacerdote tiene una responsabilidad importante, pero todos los bautizados somos parte de la Iglesia y tenemos una misión”, explicó el obispo.

La misa contó con la presencia de los sacerdotes Lucas de Chilecito, Roberto de Chepes, Miguel de Malanzán y Gonzalo de Ulapes, signo de fraternidad y comunión en la zona de los Llanos.

Al finalizar, Mons. Dante encomendó este tiempo nuevo a la Virgen del Rosario del Milagro, a San Nicolás y a los Beatos Mártires Riojanos, y alentó a la comunidad de Milagro, Catuna y pueblos vecinos: «Fuerza, adelante, no aflojemos y caminemos siempre con esperanza”.

Homilía de Monseñor Braida

Bartimeo buscaba de muchas maneras poder recuperar la vista. Por eso, él estaba sentado al costado del camino, seguramente pidiendo ayuda, limosna, y empieza a gritarle a Jesús, Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí. Vamos a repetirlo, ¿verdad? Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí. Y lo interesante es que la gente que acompañaba a Jesús, que lo seguían a Jesús, decía que lo reprendían para que se callara, para que no molestara al Maestro.

Y él, con más fuerza, decía, decimos más fuerte nosotros ahora, ¿eh? Jesús, Hijo de David, ten piedad de mí. Y se ve que Jesús lo escucha con atención y lo invita para que se acerque a él, llámenlo. A esos que lo buscaban espantar, ahora hacen de mediadores para que lo llamen, ¿no? Este hombre dice que suelta todo, ¿no? Él suelta el manto, suelta lo que tenía, para ir al encuentro con Jesús, con esta confianza de que algo iba a ser por él, ¿no? Jesús, a pesar de que lo ve ciego, él le pregunta, ¿no? ¿Qué quieres? ¿Qué quieres que haga por ti? Hay un diálogo, y él le dice, Señor, yo quiero ver, yo quiero ver.

Y expresa lo que necesita, su deseo más profundo, su anhelo. Y Jesús escucha, ¿no? Primero escuchó los gritos y después escucha su necesidad. Y a partir de esa escucha viene una respuesta, una respuesta, ¿no? Que le devuelve no solo la salud, sino también le devuelve la fe y las ganas de vivir.

Porque le dice, vete, estás salvado. Él dice que comienza a seguirlo, ¿no? Entonces no solamente vio a Jesús alguien que le cure los ojos, sino alguien que era digno de seguirlo, alguien de quien tenía mucho más que aprender que la recuperación de la vista, ¿no? Entonces ahí también uno va descubriendo cómo a Jesús le importa toda nuestra persona. Y en nosotros también es importante nuestra salud, podríamos decir, de modo integral.

Por eso la evangelización tiene que realizarse dando a conocer a Jesús. ¿Para qué? Para que su amor se manifieste de muchas maneras en la persona y todos nos sintamos amados por Él y también enviados a amar a los demás. Amar a los demás.

Vieron que en el templo dice el cartelito ese, ¿no? Aquí venimos a orar y salimos para amar. Entramos para orar, salimos para amar. Quien realmente se deja tocar el corazón por Dios, Él despierta en nosotros una capacidad de amar que va creciendo y cada vez se hace más incondicional.

Amar sin condiciones. Ese es el amor de Jesús que llegó hasta entregar su vida en la cruz incluso por aquellos que lo estaban matando sin hacer acepción de ninguna persona. Por eso la misericordia de Dios, su caridad, su amor incondicional expresa quién es Dios.

Bueno, Él quiere que nosotros también seamos expresión de ese amor hasta incondicional para con los demás. Por eso lo primero que tenemos que hacer como cristianos es aprender a escuchar mucho a los demás y escucharnos a nosotros mismos. Fue muy linda la visita pastoral poder compartir con ustedes, los que están trabajando en la iglesia, los que están con responsabilidades en las distintas instituciones de la sociedad, aquellos que tienen la responsabilidad de llevar adelante una familia, escuchar también a los enfermos, cuando fuimos al hospital, algunas casas que visitamos con el padre, personas ancianas.

Y cuando uno va escuchando va también conociendo la riqueza que hay en un pueblo. Y yo fui descubriendo muchas cosas lindas que hay en ustedes, de fe, de expresiones, de vida, que se traducen en servicio, en el arte, en el deporte. Por eso les he traído la carta pastoral este año, ese día, perdón, donde aquí en cuatro hojitas está un poco expresado lo que hemos vivido en estos días y también les he puesto algunas sugerencias pastorales, me acuerdo lo que fui escuchando, lo que fui escuchando en ustedes.

Y también escuchándolos hay unos gritos que uno va descubriendo de la comunidad. A lo mejor hay gente que hoy dice no es que está ciego, pero está padeciendo algún tipo de necesidad. Por eso tenemos que aprender a escuchar.

Varios de ustedes decían a veces que nos cuesta llegar a los jóvenes o los jóvenes están en su mundo, a veces preocupados porque movidos por alguna adicción terminan con accidentes, que a veces terminan con la vida de ellos. Bueno, varios me fueron expresando. Por ejemplo, esa realidad y esa preocupación.

A veces un joven que tiene un accidente porque está en esa situación es un grito que están dando también. Nosotros tenemos que aprender a leer en un acontecimiento cuáles son los gritos de este tiempo. Al mismo tiempo buscar salidas y soluciones para esto.

En la Catequésica ahorita planteaban también sus necesidades, también la realidad por ahí de que muchos que nos llegan a fin de mes y es una situación también crítica que viven muchas de nuestras familias, entonces quien escucha tiene que buscar respuestas a todos. No solo, sino también con las otras instituciones o autoridades o iniciativas que pueden salir de la misma comunidad. Por eso, queridos hermanos, la escucha es como el punto de partida y ya es un modo de amar.

Cuando uno escucha atentamente al otro ya le está diciendo me importa lo que me estás diciendo y te amo, te amo con esta escucha. Y después juntos buscar qué respuestas se puedan dar. Con Caritas veíamos esto, la importancia de acudir a lo mejor con un plato de comida, pero también veíamos esto de cómo acudir con la palabra de Dios para que todo bautizado se sienta que es parte de la Iglesia.

Por eso a Jesús no solo le importaba que la persona vea, sino que siga su camino. Por eso la evangelización tiene que ser integral, ¿no? Y poder las personas que están más alejadas o necesitadas o padeciendo alguna necesidad sientan que la Iglesia es su familia, que Dios los ama. Dice el Papa Francisco que la peor marginación de una persona y de un pobre es la marginación espiritual.

La peor, dice. Sentir que uno está en el mundo pero que no pertenece a una familia. Por eso tenemos que tener cuidado de no quedarnos solo con las necesidades materiales de una persona, del vestido o de la vivienda o del pan, de la comida, porque tenemos que atender eso, ¿no? Pero eso no basta, ¿no? Una persona se siente llena cuando sabe que es parte de una comunidad que se la quiere y que experimenta fuerte el amor de Dios.

Por eso la evangelización tiene que ser integral y abarcar todas las dimensiones y culmina cuando uno se entrega a Dios y lo hace en la familia de la Iglesia, ¿no? Por eso la integración de las personas que sean parte es, digamos, necesaria para que la evangelización sea completa como nos la dejó Jesús. Bueno, así que en la carta está un poco la respuesta de lo que hemos vivido estos días para que sigan caminando y sabemos que el fin de semana pasado también, el día que hablé con ustedes, pusimos en vigencia las líneas pastorales de la Dioses y fruto también de un camino de reflexión, ¿no? Una Iglesia que queremos que sea cada día más misionera, en salida, que no nos quedemos encerrados en los templos, sino que salgamos al encuentro de los demás, que seamos fraternos, que cultivemos la hermandad unos con otros. Nadie tendría que sentirse solo en un pueblo si tiene fe y es parte de una Iglesia que es familia.

Y al mismo tiempo una Iglesia que reza, que ora, ¿no? Que conecta con Dios profundamente y que busca abandonarse a Él con toda confianza cada vez más, ¿no? Y eso implica un camino de conversión porque vieron que a veces el egoísmo, controlar las cosas, a mi manera, está como una tentación permanente, ¿no? Pero cuando vamos haciendo este ejercicio de soltar lo que yo quiero para aceptar lo que Él quiere, cuando eso lo hacemos juntos, empieza como otra etapa en el camino de la vida y hasta las cosas que por ahí más nos parecen difíciles o los desafíos más grandes, de pronto empiezan a encontrar una salida, una solución, una lucecita y ahí es donde tiene que ir el creyente, ¿no? detrás de las luces que el Señor enciende delante nuestro. Bueno, entonces yo quiero también en esta misa agradecerle mucho al Padre Rubén porque, bueno, él tomó la aposta a la parroquia cuando vino a acompañar al Padre Emanuel, que les manda saludos estuve el martes con él y estaba contento que venía el Padre Gustavo, dice le doy mi bendición, dijo, así que bueno tiene también esa aprobación pero Padre Rubén sé que caminaste mucho acá y que también le entregaste a Dios tu pastoreo como sacerdote, también los padecimientos, porque el pastor también padece cuando se involucra con su pueblo con sus necesidades y bueno, y fuiste enfrentando y al mismo tiempo lo hiciste con esa cercanía de Jesús a la gente, ¿no? Así que no tenemos más que agradecerte un montón por dejarte sorprender por Dios en lo que Él te pidió en este tiempo, ¿no? Y bueno, deseamos que en tu regreso a Mahuaca sigas siendo este pastor celoso de su pueblo, que lo ama y bueno, y que sepas que aquí tenés una familia, ¿no? Aquí en Milagro y en la diócesis sos parte ya de este caminar y bueno, Padre Gustavo Padre Gustavo y Diácono Luis comunidad chamijal bueno, vamos a una experiencia que ya estamos también en otros lugares promoviendo la, ¿no? No solo el sacerdote el responsable de la iglesia, si bien él tiene una responsabilidad importante sino que también somos corresponsables todos los bautizados, ¿no? Por eso al no poder poner un párroco ya aquí estable él va a venir como administrador con la ayuda del diácono, que es una vocación que es antigua en la iglesia, pero que se le había como perdido y se la fue rescatando en los últimos años, después del concilio Vaticano II, ¿eh? El diácono va a cumplir ahora 5 años, ¿no? 5 años que fueron ordenados entonces, si bien acá está su esposa, están los chicos por ahí, pero bueno tiene su familia en Chamijal y va a venir a ayudar también aquí con también los laicos las religiosas en lo que puedan ayudar a acompañar las distintas áreas pastorales, y al mismo tiempo si lo que puedan brindar la parroquia de aquí a allá bueno, vamos a hacer un camino juntos, ¿no? donde todos somos corresponsables esta es una nueva etapa en una iglesia sinodal donde tenemos que caminar juntos y saber que todos los que estamos aquí y todo bautizado que no está aquí pero que está en su casa, es parte de la iglesia y que tiene una misión y una responsabilidad en ella, bueno ayudémonos entre todos para ayudar a que cada uno ocupe su lugar no es bueno que pocos hagan mucho en la iglesia, sino que muchos más bien hagan poco o hagan lo que tienen que hacer y así compartimos la carga y llevamos adelante la misión sabiendo que el primer modo de misionar es ser testimonio en el lugar donde estamos, así que las 24 horas todos tenemos la misión de ser una transparencia del amor de Jesús, donde estamos y hacerlo de modo concreto así que bueno gracias a los sacerdotes que nos acompañan Padre Lucas que viene de Chilecito uno de los sacerdotes jóvenes va a tener un año todavía, ¿no? ahora el 20 de junio va a cumplir un año el Padre Lucas, así que agradecerles Padre Roberto que viene de Chepes el Padre Decano, Miguel de Malanzan y el Padre Gonzalo que viene de Ulapes. Entre todos vamos a ir colaborando para seguir caminando juntos, con lo que estén presentes aquí ellos, un signo también fuerte de fraternidad para con los sacerdotes y también de comunión, en esto de caminar juntos aquellos que especialmente que estamos en esta zona así que  comunidad de Milagro de Catuna y de todos los hermosos pueblos que componen esta parroquia fuerza, adelante no aflojemos y caminemos siempre con esperanza, que así sea