Los Heraldos de San Nicolas son un grupo de devotos de San Nicolás que lo sirven de un modo muy particular. Juan Castro, uno de sus integrantes nos cuenta lo que hacen por el Tatita
Aquí las palabras de Juan
Nosotros somos los heraldos de San Nicolás, heraldo significa mensajero, y nosotros nos encargamos del traslado a las comunidades que visita, de llevarlo al Tatita, al Patrono, al Morocho, al Negro, como le quieran llamar a algunos, a nuestro patrono San Nicolás.
Lo llevamos, lo trasladamos, ya sea acá dentro de la provincia o al interior, o a una provincia vecina, como nos tocó hacerlo con Catamarca, y es una satisfacción muy enorme con los muchachos poder hacer esa misión. Lo acompaña cuando va el obispo de visitas pastorales, siempre uno o dos chicos, depende la agenda que tenga alguno de ellos para poder viajar. Yo este año vengo con la suerte esa de poder acompañarlo a San Nicolás por distintos lugares que anduvimos.
Este año hicimos muchos kilómetros con el santo, empezamos en Nonogasta en marzo y terminamos en octubre en Famatina, la satisfacción es muy grande viendo cómo la gente de esos lugares se pone feliz, tantas lágrimas de felicidad, otros lloran porque les aqueja una pena, y bueno, trasladarlo al santo, llevarlo arriba de los hombros, es muy hermoso.
Los Heraldos surgen en tiempo de la pandemia, llegó un día que el padre Gustavo de la Puente nos propuso crear el grupo para que seamos un grupo armado, como están los servidores de San Nicolás, están los alferes, los servidores de la Virgen, y bueno, se creó los heraldos de San Nicolás, y con la misión esa, de poder llevarlo, de poder acompañar al santo en los distintos acontecimientos que tenga, como les decía, tanto acá en la provincia, como afuera de la capital.
Lo acompañamos por amor, es una devoción poder acompañarlo a Tatita, yo soy un agradecido a la vida, yo a mis viejos no los tengo físicamente, pero en cada momento que yo salgo con San Nicolás, que ellos me enseñaron este amor, esta devoción por el patrono, siempre miro a mi costado y veo que ellos me van acompañando.
Recuerdo desde muy chico, venir y pararme al lado de San Nicolás y la gente grande que estaba en ese momento, me miraban, y al otro año un hola, y después un poquito más un hola, ¿cómo te va? Y se fueron sumando los saludos, hasta que un día me dejaron que lo toque, otro día que le pongo un poquito el hombro, y bueno, empezamos así hasta que se formó el grupo de los heraldos de San Nicolás.
Desde el 2022 me toca ser el coordinador general de los heraldos,es una satisfacción, una alegría, una emoción cuando la gente nos pregunta quiénes son ustedes, y decir nosotros somos los Heraldos.
Acá en la casa madre, digamos, la catedral, hicimos un montón de cosas, hacemos el rosario de hombres; el día jueves, es el día de los heraldos, porque empezamos con el rosario de las 19,30, posteriormente la misa, donde nos distribuimos las tareas con los chicos, y después a las 21,10, una vez finalizada la misa, hacemos el rosario de hombres. Esas son las actividades que tenemos acá en la iglesia, por ahí nos piden colaboración de otras capillas, como nos pidió este año y el año pasado la Iglesia de la Merced para llevarle la Virgen a San Pedro, fuimos a Las Pardecitas con San Francisco.
También hicimos acá una refacción en la iglesia, cambiamos algunas luminarias dentro del templo, afuera del templo.
Para mí lo primordial es la salud, la salud porque yo en los lugares que voy con San Nicolás y me toca la dicha de poder hablar, yo digo que siempre tenemos una cadena y el primer eslabón de la cadena tiene que ser la salud para que las otras cuestiones se puedan dar, y de ahí cada uno va armando en su eslabón la petición que más le aqueja en ese momento, pidiendo por salud, pidiendo por los familiares, pidiendo para que no nos falte un plato de comida en la mesa, para que estemos unidos, para que sigamos con esa devoción, con ese amor.
Y le doy gracias a la vida que me da esta oportunidad, soy como le decía, un elegido, uno más que puede cumplir el sueño, que no me lo imaginaba, porque cuando se nos propuso, uno va cumpliendo sueños, uno a veces tiene un sueño y decir voy a llegar a hacer la cosa, pero por ahí se me van cumpliendo sueños que no me lo imaginaba, ir a Catamarca e ingresar a la Catedral de Catamarca con San Nicolás al hombro.
Y que en una provincia vecina te canten el himno a San Nicolás fue algo que se le caen las medias a cualquiera, escuchar ¡viva San Nicolás! en tu provincia es habitual, pero que te lo griten en otro lugar, que te canten, que te lo pidan por San Nicolás en un lugar que no es el tuyo, es muy agradable, muy emocionante.

















