Fuente: Vatican News
El Papa a los jóvenes romanos: Una vida de ‘links’ sin relaciones nos desilusiona
El Papa León XIV se reunió este sábado 10 de enero de 2026 con miles de adolescentes y jóvenes de la diócesis de Roma en el Aula Pablo VI, en un encuentro anunciado por el cardenal vicario Baldo Reina durante la iniciativa “Noche en la catedral” (en la Archibasílica Papal de San Juan de Letrán), el pasado 21 de noviembre de 2025, en el marco de la 40ª edición de la Jornada Mundial de la Juventud a nivel diocesano.
Antes de dirigirse al Aula, el Pontífice quiso encontrarse con los numerosos chicos que seguían el encuentro desde el Piazzale del Petriano, frente al Palacio del Santo Oficio, y desde la Plaza de San Pedro, a través de pantallas gigantes ante la extraordinaria participación. En ambos lugares los saludó con palabras de cercanía y estímulo, subrayando que, aunque la tecnología permite seguir los acontecimientos a distancia, “es siempre mejor verse en persona y no solo en las pantallas”, porque es en el encuentro donde se construyen “relaciones humanas, buenas amistades y, sobre todo, la amistad con Jesús”.
A los jóvenes reunidos en la Plaza de San Pedro, cuatro días después del cierre del Jubileo Ordinario 2025, les recordó que “cuando estamos unidos no hay dificultad que no podamos superar”, y los animó a no dejarse vencer por la soledad: “Estar solos muchas veces es sufrir, pero cuando estamos con los amigos, con la familia, con quienes nos aman, podemos seguir adelante”.
Al ingresar al Aula Pablo VI, el Santo Padre fue recibido con inmensa algarabía por jóvenes de todas las edades y procedencias, pertenecientes a las más diversas realidades eclesiales de la capital italiana, desde parroquias hasta movimientos y asociaciones.
Antes de comenzar la lectura de un potente discurso, tras los testimonios de algunos chicos que le plantearon varias preguntas, León XIV compartió una experiencia personal de manera espontánea. Contó que, poco antes de llegar, había recibido un mensaje de una sobrina suya, joven también, que le preguntaba cómo lograba afrontar “tantos problemas del mundo” y si no se sentía solo. “La respuesta, en gran parte, son ustedes -dijo-, porque no estamos solos”. Desde esa experiencia, invitó a los presentes a reconocer que la fe y la vida compartida en la comunidad cristiana son una respuesta concreta a la soledad y al desconcierto de nuestro tiempo.
El Papa no eludió el dolor que atraviesa a muchas familias y comunidades. Recordó con cercanía y respeto la tragedia ocurrida en Crans-Montana, en Suiza, la noche de Año Nuevo, donde cuarenta jóvenes perdieron la vida, y aseguró su oración por las víctimas y sus familias: “También nosotros debemos recordar que la vida es tan preciosa que no podemos olvidar nunca a quienes sufren”.
«Por desgracia -aseveró el Santo Padre-, esas familias, aún sumidas en el dolor, deben ahora buscar la manera de superarlo. También por eso es importante nuestra oración, nuestra unidad: que permanezcamos siempre unidos, como amigos, como hermanos».
Una vida sana y santa
El Papa explicó que su mayor deseo para ellos es que vivan “una vida buena y verdadera según la voluntad de Dios”, es decir, “una vida santa”. Recordó que “santa” y “sana” comparten la misma raíz, y exhortó a los jóvenes a cuidarse unos a otros y a resistir las dependencias y situaciones que dañan la vida. “El que vive con Dios vive de verdad”, precisó.
La oración y la amistad que cambian el mundo
Como camino concreto para romper las cadenas del vacío y de la indiferencia, León XIV indicó la oración: “Es el acto más concreto que el cristiano puede hacer por el bien de los demás y del mundo”. La Eucaristía, la Palabra de Dios y la vida de oración, explicó, encienden el fuego que permite ser “luz del mundo y sal de la tierra”.
Retomando sus palabras de la Vigilia del Jubileo en Tor Vergata, recordó que “la amistad con Cristo es nuestra estrella polar” y que, cuando las amistades reflejan ese vínculo, “se vuelven sinceras, generosas y verdaderas”. De ese modo, remarcó, “la amistad puede realmente cambiar el mundo y convertirse en camino de paz”.









