Fuente: Plataforma Fénix
La capa que viste el Niño Alcalde refleja pasajes de los Evangelios, referencias a la espiritualidad franciscana y evocaciones a la memoria de los mártires riojanos, integrando fe, tradición y compromiso comunitario. Cada detalle busca reforzar el mensaje de encuentro, reconciliación y diálogo que caracteriza al Tinkunaco desde sus orígenes.
Desde la organización destacan que la vestimenta no solo cumple un rol ceremonial, sino que también expresa valores de unidad y respeto, pilares de una manifestación de fe que convoca a fieles y visitantes y que forma parte del patrimonio cultural y religioso de La Rioja.











