La Iglesia vela por el bien de todos
DIÁLOGO SINCERO Y GESTIONES TRANSPARENTES PARA UN JUSTO RECLAMO
Monseñor Braida en el mensaje del Tinkunaco[1] del 1 de enero de 2026 expresó en uno de sus párrafos:
Somos conscientes de la frágil relación de nuestra provincia con el gobierno nacional, marcada por diferencias que afectan la vida y el desarrollo de nuestro pueblo. Deseamos y pedimos que se logre un genuino acercamiento, orientado al bien común, mediante un diálogo sincero y gestiones transparentes, que permitan procesos de crecimiento, beneficiando especialmente a los sectores más postergados. En ese marco, consideramos justa la restitución de los fondos compensatorios, recibidos históricamente con amplio consenso político.
Allí el Obispo de La Rioja, ante la realidad de un vínculo frágil entre los Gobiernos Nacionales y Provinciales, pide un acercamiento genuino orientado al bien común, o sea al bien de todos los riojanos. También propone como medios para lograr ese acercamiento genuino el, que permitan procesos de crecimiento, con especial atención a los más postergados – quienes tienen salarios bajos o no tienen trabajo, etc.-
Luego continúa diciendo que “en ese marco”, antes descrito, se considera justa la restitución de los fondos compensatorios.
Por tanto, se espera que al inicio de este año se pueda dar diálogo sincero entre ambas administraciones, nacional y provincial, para construir juntos la provincia que queremos y que esa reflexión incluya la escucha de todos los sectores, educativos, productivos, cooperativos y demás y, de modo particular la escucha y aportes de los sectores más postergados. La corresponsabilidad de todos los sectores es vital para el desarrollo social.
La Iglesia vela por el bien de todos y, tanto ahora como en otras oportunidades con el debate sobre el aborto, la ludopatía, la discapacidad, el cuidado de la casa común, por ejemplo, ha manifestado su opinión para animar a los ciudadanos a una mayor participación social y compromiso con la hora de la historia en la que vivimos.
En circunstancias como la que vivimos tenemos que honrar el Tinkunaco, que nos da identidad, animándonos al diálogo y al encuentro entre los que, quizás tenemos modos diferentes de ver la realidad o de solucionar los problemas que nos aquejan, pero que sí tenemos en común el sueño de una provincia que permita el crecimiento de todos sus habitantes.
[1] https://diocesislarioja.com.ar/dia-de-san-nicolas-2026-mensaje-de-monsenor-braida/










