FIESTA EN HONOR DE SAN NICOLÁS Y JESÚS DIVINO NIÑO ALCALDE
Mensaje de Mons. Dante G. Braida desde el Atrio de la Iglesia Catedral y Santuario San Nicolás de Bari – 1° enero 2026
SEGUIR A CRISTO CON EL TESTIMONIO DE LOS MÁRTIRES
“«No hay amor más grande que dar la vida” (Jn 15,13)
Queridos hermanos y hermanas:
Jubileo de la Esperanza
- Con profunda alegría celebramos hoy esta fiesta de San Nicolás, al iniciar este nuevo año 2026. Nos reunimos como Pueblo de Dios para caminar junto a nuestro santo moreno tras las huellas de Jesucristo.
Hace pocos días hemos concluido el Jubileo en el que celebramos los 2025 años de la Encarnación del Señor y de su obra redentora. Un año en el que hemos dado gracias por la presencia amorosa y cercana de Dios manifestada en la persona de Jesús, su hijo.
Durante este año jubilar hemos dejado que su mensaje ilumine las distintas realidades de nuestra historia concreta. Por eso celebramos varios jubileos, entre ellos, el de los trabajadores, la pastoral de adicciones, los dirigentes, los educadores, los niños y las familias. También el jubileo de la pastoral carcelaria, del cuidado de la Casa Común, las Comunidades Eclesiales de Base, de los catequistas y los comunicadores, entre otros. Cada encuentro ha sido celebrar la esperanza que ilumina, transforma y anima todas las realidades humanas.
“Peregrinos de Esperanza” fue el lema nos convocó y nos sostuvo. En un mundo marcado por conflictos, enfrentamientos, carencias y desigualdades estamos llamados a mantener los ojos fijos en Jesús para que, desde Él, renazca la esperanza que se hace compromiso por la justicia y la equidad, por construir caminos comunes basados en el diálogo, el consenso, la confianza y la caridad.
Año jubilar diocesano
- Hoy, para la Iglesia que peregrina en La Rioja y para el pueblo riojano en general se abre un nuevo tiempo que llamamos: “Jubileo Diocesano por el 50° aniversario de los martirios de los beatos mons. Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera”.
Reconocemos que el martirio de Mons. Angelelli y sus compañeros constituye un don del Espíritu Santo para esta Iglesia particular de La Rioja. Sus testimonios siguen inspirando la escucha fiel del Evangelio y el compromiso por la justicia, la reconciliación y la cercanía con los más pobres.
Los invito a vivir este Jubileo como un verdadero acontecimiento espiritual y pastoral, que renueve nuestra identidad bautismal, la caridad pastoral, la esperanza cristiana y la pasión misionera de todo el Pueblo de Dios. Los animo a fortalecer la fe, a testimoniar la caridad y a crecer en la comunión, siguiendo el ejemplo de quienes entregaron su vida por el Evangelio de Cristo. [1]
Durante el año jubilar nos acompañará el lema: “Pascua Riojana, Alegría del Pueblo”
Para profundizar en la espiritualidad del martirio y seguir haciendo experiencia de misión, se han establecido cinco lugares de peregrinación, donde podremos obtenerse los frutos espirituales propio de este tiempo de gracia:
- Iglesia Catedral San Nicolás de Bari, en la ciudad de La Rioja;
- Parroquia El Salvador, en Chamical;
- Iglesia del Sagrado Corazón de Jesús, en Sañogasta;
- Ermita del Paraje El Pastor, en Punta de los Llanos;
- Gruta de los Mártires, en Bajo de Lucas (Parroquia de Chamical).
Como en esta jornada, la Cruz de los mártires de Chamical, estará disponible para acompañar las fiestas patronales de las comunidades, al igual que sus reliquias. Las celebraciones y actividades se desarrollarán durante todo el año, de modo particular en julio y agosto según un programa ya organizado.[2]
Queremos hacer memoria, ciertamente, pero sobre todo deseamos crecer asumiendo hoy nuestras responsabilidades históricas iluminados e inspirados por la generosa entrega de nuestros mártires. Por eso buscamos promover un mayor conocimiento y difusión de sus vidas y obras, suscitar gestos de reconciliación que expresen la justicia y la misericordia del Evangelio, y nos permitan superar divisiones, enemistades e iluminar las realidades actuales que nos interpelan.
Pasos concretos del camino sinodal
- Durante este año seguiremos profundizando y aprendiendo el camino sinodal de la Iglesia. Con este motivo hemos convocado una Asamblea Diocesana de Pastoral para el día 14 de marzo.[3]
Siguiendo lo propuesto en el Documento final del Sínodo, profundizaremos en el discernimiento comunitario.[4] Y lo que discerniremos en particular serán las Líneas Pastorales diocesanas vigentes para renovarlas y enriquecerlas para animar una Iglesia cada vez más misionera, fraterna y orante.
La Asamblea, que reunirá a representantes de las parroquia, movimientos y áreas pastorales tendrá objetivos concretos:
- Promover la implementación de las conclusiones del Sínodo de la Sinodalidad, la revisión, renovación y relanzamiento de las Líneas Pastorales diocesanas.
- Hacer memoria agradecida y celebrar la vida de nuestros cuatro Beatos en el contexto de los 50 años de sus martirios, profundizando en el testimonio evangélico que nos legaron.
Como pastor del pueblo de Dios de La Rioja, anhelo que esta próxima Asamblea nos haga experimentar, en el trabajo y el diálogo común, nuestro compromiso con esta hora de la historia que nos toca construir. Los invito desde ahora a orar por los frutos de este encuentro y a prepararnos con los materiales y guías correspondientes.[5] Los Consejos Pastorales Parroquiales, tan importantes para la coordinación y animación misionera de la Iglesia, serán de gran ayuda para implementar las conclusiones del Sínodo, y ahora, lo serán preparando la participación de la Asamblea[6].
Un Tinkunaco de esperanza
- En el día de ayer hemos vivido un nuevo Tinkunaco, encuentro que evoca aquel acontecimiento de paz, suscitado por san Francisco Solano en 1593, entre diaguitas y españoles.
La genuflexión la realizamos únicamente ante Dios, representado en la imagen de Jesús, Divino Niño Alcalde. Él es el Dios todopoderoso que asumió nuestra naturaleza humana, a quien debemos obediencia plena. El saludo de la Paz que compartimos expresa el deseo profundo de Dios para toda la humanidad: una Paz que es fruto de la justicia y del diálogo que permite llegar a acuerdos y construir el bien común.
El entorno colorido de este Encuentro marca el tono festivo de esta celebración. Que nada nos quite esa alegría que brota del encontrarnos y caminar juntos.
Nos dice mons. Angelelli: “En cada ENCUENTRO nos manifestamos como somos, lo que hemos logrado como pueblo y lo que aún nos falta… El Tinkunaco es un grito de esperanza para celebrar la VIDA todos juntos, de sentirnos, aún, necesitados de mayor fraternidad, de mayor justicia, de mayor igualdad como hijos de un mismo Padre.”[7]
Queridos hermanos y hermanas, el Tinkunaco también hoy nos plantea un desafío: promover la cultura del encuentro entre todos y en todo lugar. Es vital que alentemos caminos de diálogo y encuentro que superen todo tipo de agravio y rencor, de grietas y conflictos. El encuentro vivido y promovido siempre genera esperanza y posibilita las condiciones para un desarrollo integral de todos.
El compromiso social de la fe
- El año que iniciamos se inscribe en el contexto del 50° aniversario de la última interrupción de la democracia, un tiempo doloroso de nuestra historia que dejó una sociedad profundamente herida. En nuestra provincia, muchos de los que fueron perseguidos estaban comprometidos en la pastoral de Mons. Angelelli que, inspirada en el Concilio Vaticano II, promovía la participación de los laicos en la vida social como expresión de su propia vocación cristiana.
- Hoy tenemos el desafío de sostener y fortalecer la democracia, como modo de vida y sistema de gobierno. Pero la democracia requiere de la participación responsable de todos los miembros de la sociedad, de todos los sectores e instituciones sociales en un vínculo armonioso. Necesita de trabajadores y empresarios, del Estado y de organizaciones intermedias, así como de sistemas educativos y de salud que incluyan a todos. Necesita de jóvenes, adultos y ancianos, en definitiva, necesita de ciudadanos que, por sí mismos u organizados, puedan desarrollar sus potencialidades para el bien de todos. Sin una democracia participativa se pierde el ejercicio de la memoria, se hace imposible la búsqueda de la verdad, no será posible la justicia.
- Somos conscientes de la frágil relación de nuestra provincia con el gobierno nacional, marcada por diferencias que afectan la vida y el desarrollo de nuestro pueblo. Deseamos y pedimos que se logre un genuino acercamiento, orientado al bien común, mediante un diálogo sincero y gestiones transparentes, que permitan procesos de crecimiento, beneficiando especialmente a los sectores más postergados. En ese marco, consideramos justa la restitución de los fondos compensatorios, recibidos históricamente con amplio consenso político.
- El cuidado de la Casa Común es también una responsabilidad democrática. Agradecemos las recientes lluvias, pero sabemos que la escasez de agua sigue siendo una realidad crítica. La emergencia hídrica es una realidad y nos exige un compromiso responsable, que incluya el uso racional del agua, la prevención de la contaminación, la protección de los glaciares y el aprovechamiento de las aguas de lluvia. Por otra parte recordamos, como nos enseñó el papa Francisco en Laudato Si, que la licencia social para proyectos productivos de gran magnitud requiere una participación ciudadana libre y responsable, con información completa y transparente, especialmente en lo referido al impacto sobre el agua.[8]
- Otro tema que requiere una reflexión amplia y participativa es la baja de la natalidad en nuestro territorio, visible de modo particular en la disminución de las matrículas escolares. La vida es un don de Dios, que reclama el compromiso de todos para su cuidado en cada una de sus etapas.
Nos duelen también las vidas que son interrumpidas por el aborto. Nos decía mons. Angelelli: “… señalamos otro mal que es un verdadero crimen, el aborto. Las consecuencias personales y sociales son funestas. La que paga las consecuencias es la familia”.[9] En otra ocasión afirmaba: “No podemos negar los obstáculos y las graves dificultades que la familia debe superar en el mundo de hoy… [entre ellas]: campañas contra la natalidad camufladas la mayoría de las veces bajo la apariencia de seriedad científica;… y la pérdida del respeto por la vida – especialmente el aborto – …”[10]
Los invito ahora a realizar un momento de silencio, para encomendar a Dios estas vidas cuya gestación fue interrumpida.
[Silencio]
¡Toda vida es valiosa!. Cuidémosla y comprometámonos con su desarrollo en todas sus etapas.
Visitas Pastorales a las Parroquias
Para concluir, les comparto que el pasado año, las visitas pastorales a las parroquias del decanato San Pedro en el oeste riojano, fueron muy intensas y fecundas. En ellas pude constatar el dinamismo y la riqueza de la vida parroquial, junto con los desafíos cotidianos que se presentan. Destaco el trabajo coordinado, que muchas veces se da, entre las comunidades parroquiales y otras instituciones de la sociedad como son los centros vecinales, centros primarios de salud, clubes, centros educativos, y tantos otros. Esto es un paso importante en la coordinación de esfuerzos para promover integralmente a cada persona y a la sociedad toda. Agradezco la entrega de tantos agentes de pastoral y de miembros de la sociedad con los que nos encontramos y compartimos experiencias y búsquedas.
Entre los desafíos que emergen se destacan la necesidad de nuevas propuestas pastorales para acompañar a personas y familias en situación de vulnerabilidad, especialmente frente a quienes padecen las adicciones, la soledad y la pobreza. Se ve necesario ampliar la participación en todos los ámbitos eclesiales y el trabajo en red con instituciones civiles y estatales para vivir una fe encarnada y comprometida. También se percibe la necesidad de fortalecer la catequesis con materiales adecuados, la formación de catequistas y una propuesta que integre más la Palabra de Dios, la oración y la vida comunitaria; que incluya experiencias de misión y ejercicio de la caridad.
En este primer día del año les anuncio al decanato san Pablo, que este año, Dios mediante, visitaré, junto a la imagen peregrina de San Nicolás y las reliquias de los mártires riojanos, todas las parroquias de los Llanos. Los invito a rezar y preparar estos encuentros para que nos ayuden a renovar la fe y compromiso cristiano.
Conclusión
5- Querido San Nicolás, damos gracias por tu intercesión por este pueblo que se confía a tu cuidado. En este primer día del año, en tu fiesta patronal, ponemos nuestras vidas en tus manos. Te pedimos fortaleza y sabiduría para afrontar los desafíos que tenemos por delante.
En esta tierra bendecida, hace cincuenta años, dieron la vida por el Evangelio que llevas en tus manos los beatos Enrique, Carlos, Gabriel y Wenceslao. Acompáñanos para que este año nos acerquemos más a su testimonio, y asumamos, con la gracia de Dios, nuestros propios caminos de santidad.
Que iniciemos este año con serenidad, alegría y una esperanza renovada.
¡Feliz día de San Nicolás! ¡Ánimo para todos, bendiciones y mucha paz para todos!
¡Viva San Nicolás!
¡Viva Jesús, Divino Niño Alcalde!
¡Vivan los Beatos Mártires Riojanos!
[1] Decreto de convocatoria al Año Jubilar Diocesano: https://diocesislarioja.com.ar/decreto-del-ano-santo-convocatoria-e-indulgencias/
[2] https://diocesislarioja.com.ar/celebracion-de-los-50-anos-de-los-martires-riojanos-programa-del-ano-jubilar/
[3] https://diocesislarioja.com.ar/asamblea-diocesana-2026/
[4] Documento Final. Cap. III nn 81-86.
[5] https://diocesislarioja.com.ar/asamblea-diocesana-2026/
[6] Documento final del Sínodo nn 104. 107
[7] Angelelli. Mensaje de 1° de enero de 1973.
[8] Cf. Papa Francisco. Laudato Si nn 182.183. 188
[9] Angelelli. Homilía misa 7 de octubre de 1973
[10] Angelelli. Homilía, 16 de marzo de 1975.









