En este tiempo de Cuaresma, cuando la Iglesia nos invita a volver el corazón a Dios con mayor profundidad, nuestra diócesis recibe también una gracia particular: el Año Jubilar Franciscano, convocado por la Santa Sede con motivo del VIII Centenario del tránsito de San Francisco de Asís.
Mediante el Decreto N.º 028/2026, nuestro obispo ha dispuesto que este Año Jubilar se viva también en la Diócesis de La Rioja, desde el 10 de enero de 2026 hasta el 10 de enero de 2027, como un tiempo de renovación espiritual para todo el Pueblo de Dios.
La gracia de la indulgencia plenaria
El decreto recuerda que, por voluntad del Santo Padre, durante este año especial los fieles pueden recibir la indulgencia plenaria, signo de la misericordia de Dios que sana y renueva la vida del creyente.
Para obtenerla se requieren las condiciones habituales de la Iglesia:
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Confesión sacramental,
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Comunión eucarística,
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Oración por las intenciones del Papa.
Además, se invita a los fieles a realizar una peregrinación espiritual visitando templos vinculados a la familia franciscana, dedicando allí un tiempo de oración, meditación y participación en celebraciones jubilares.
Lugares de peregrinación en la diócesis
El decreto señala especialmente algunos lugares donde los fieles pueden peregrinar durante este Año Jubilar:
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Iglesia San Francisco de Asís (Ciudad de La Rioja)
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Iglesia San Francisco Solano de las Padercitas (Ciudad de La Rioja)
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Templo parroquial Nuestra Señora de la Candelaria (Olta)
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Capillas de la diócesis que tengan como patrono a San Francisco de AsíS.
En estos lugares se invita a rezar el Padrenuestro, el Credo y elevar oraciones a la Virgen María, a San Francisco y a Santa Clara, pidiendo la gracia de vivir con mayor fidelidad el Evangelio.
La Iglesia no olvida a quienes no pueden peregrinar. El decreto recuerda que los enfermos, ancianos o quienes no puedan desplazarse también pueden obtener la indulgencia, uniéndose espiritualmente a las celebraciones y ofreciendo sus sufrimientos al Señor.
Caminar con la memoria viva de nuestros mártires
Este Año Jubilar adquiere además un significado especial para nuestra Iglesia riojana, porque se une al camino de memoria y fe por los 50 años del martirio de los beatos riojanos: Enrique Angelelli, Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera.
Ellos, al igual que San Francisco, vivieron el Evangelio con sencillez, cercanía a los pobres y fidelidad a Cristo hasta las últimas consecuencias. Su testimonio sigue iluminando el camino de nuestra diócesis.
Que este Año Jubilar Franciscano, vivido en el marco de la memoria agradecida de nuestros mártires, sea para todos un tiempo de gracia: una oportunidad para renovar la fe, fortalecer la fraternidad y caminar con esperanza como Iglesia riojana.












